9 formas de alentar a tu hijo a hablar. Que no fallan.

Si a tu hijo le cuesta muchísimo decir palabras, hilar frases o tener pequeñas conversaciones, tal vez sea momento de tomar cartas en el asunto y ayudarlo un poco.

Ojo, esto no se trata de exponerlo a miles de palabras y hacer que las repita constantemente, no. No se trata de eso, hay varios tips y trucos que podemos hacer sin llegar a ser tan invasivas y que pueden tener resultados favorecedores para que nuestro pequeño se suelte a hablar.

Por tu parte, lo único que necesitas es mucha paciencia, comprenderlo, interactuar y enganchar, las palabras saldrán solitas. Haz esto:

  1. Comunicación uno a uno

Escúchalo y entiende, presta atención a sus señas, su lenguaje corporal te dirá mucho más de lo que dicen sus palabras y actúa después de observar, aquí le estarás mandando el mensaje de que te importa lo que siente y que crees que es capaz de comunicarse.

  1. Usa tu voz autentica y habla en primera persona.

Deja a un lado las frases alargadas y chillonas y empieza a hablar como lo haces siempre, solo que más lento para que tu pequeño pueda entenderlo. Deja de decir mamá quiere que… y cámbialo por un quiero que.

  1. Habla de cosas con significado, cosas reales

​​​En lugar de señalarle que eso es una pelota, dile que el tuvo que atravesar todo el cuarto para poder encontrar esa pelota roja y tocarla. De esta forma se interesará en la conversación y podremos obtener más respuesta de su parte.

  1.  Lean libros juntos y cuéntale historias

Pero no lo hagas como lo hacemos nosotros, deja que tu bebé escoja su libro y no te desesperes si se queda más de 5 minutos en una sola hoja. Puedes leerle lo que dice pero también puedes describirle todo lo que esta viendo, los colores, las emociones de los personajes. No te enfoques en que no terminó el libro o que se saltó hojas, el libro cada vez será distinto y eso hará que tu hijo se interese mucho más en la lectura, que a su vez ayuda muchísimo al lenguaje.

   5. No compitas con otros

Sé paciente y respeta el ritmo de tu hijo. Hablar requiere coraje así que relájate en lo que ese momento le llega a tu hijo. Si sientes que va retrasado con su lenguaje, busca asesoría de un experto y no lo compares.

6. No lo pongas a prueba

Cuando un niño está por comenzar a hablar lo que más necesita es que confiemos en ellos, si los estamos poniendo a prueba constantemente estamos mandando el mensaje de que no confiamos en ellos. No le preguntes cosas que tu ya sabes la respuesta y no lo expongas, si dice algo chistoso no le pidas que lo diga delante de todos, esto solo le generará tensión y no dirá nada.

7. Sus guru gurus son palabras

Sus balbuceos nos dicen algo, ellos están hablando de esa forma y hay que intentar descubrir qué quieren decir en lugar de darles el avión o responder con otro balbuceo. Ignorarlo es como faltarle al respeto, así que ten paciencia y presta atención a todas las señales para descubrir qué te quiere decir y aliéntalo describiendo lo que acaba de suceder que llamó tanto su atención.

8. Cuidado con las correcciones

Cuando son pequeños tienden a cambiar las palabras, pronunciarlas mal o decirles de distinta forma. No lo corrijas, no es necesario y solo lo desalentarás a seguir hablando.

Los niños tienen a agrupar en una sola palabra un grupo de objetos similares, así que cuando a todos los animales les dice gua gua, no es porque no sepa la diferencia entre ellos.

9. Cuidado con invalidar sus deseos y pensamiento

Muchas veces ignoramos sus mensajes porque ya hicieron algo similar y no pueden hacerlo de nuevo, por ejemplo: cuando un bebé dice melón, a su manera y tu solo lo ignoras porque acaba de comer. No necesariamente tiene que volver a comer, tal vez le gusta decir esa palabra. Pregúntale si le gusta la palabra, o si tiene hambre y haz frases con ella.

Cuando escuchamos con atención y respeto, los niños se sienten más seguros a hablar, a decir cualquier cosa y que seas tu su confidente. Si no es contigo, ¿con quién? Si después de todo esto, sientes que algo anda mal con su lenguaje, busca asesoría con algún terapeuta experto.

Fuente: Naranxadul.com

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