A las mujeres que aman ser mamás, pero extrañan su libertad.

A ti, que has tomado esta nueva responsabilidad con muchísimo amor, que adoras a tus hijos pero a la vez extrañas tu libertad, no estás sola, somos muchas y está bien.

Ahorita mismo estoy tratando de escribir esto mientras mi hija está viendo videos, lo sé, va en contra de todo lo que dicen que no debes hacer, pero en verdad necesito estos 5 minutos para poder decirte que yo también estoy agobiada, que estoy cansada, que a veces quisiera tener al menos una hora de mi yo del pasado para sentirme libre.

Los días con los niños son largos, a veces comienzan desde las 5 de la mañana y no hay palabras que completen las horas de sueño que no has tenido en meses. A veces toman siestas de dos horas y las exprimes haciendo todo lo que has dejado para después. Y por más planes que tengas para lograr tus tareas, cuando hay niños en casa todo es impredecible.

Sí, yo también extraño tener todo bajo control cuando mi única responsabilidad era mantenerme a mí solita, ahora tengo que mantener con vida a una pequeña, mantener una casa ordenada con otro integrante que a veces ensucia más de lo que coopera, y tratar de tener hobbies o momentos de soledad para no volverme loca.

Todo es un sube y baja. Es sentirte culpable y después sentirte victoriosa. Es sentirte agotada y también encontrar la energía de quién sabe dónde para dar una sonrisa y seguir.

Y está bien, está bien querer dormir toda la noche y correr de inmediato cuando tu bebé despierta llorando a las 2 de la mañana.

Está bien querer tomar un baño largo y por qué no, hasta rasurarte las piernas, aunque eso implique que tu hijo en algún momento llorará porque no te ve, incluso si está papá en casa.

Está bien quererte ver bonita, ponerte maquillaje y usar uno que otro día tacones, para que puedas sentirte coqueta de nuevo, aunque llegando a casa volverás a usar unos pants.

Está bien no hacer comidas súper elaboradas de vez en cuando porque te sientes muy cansada.

Está bien dejarles el celular 5 minutos para poder contestar los mails que tienes, lavar los trastes o tender la cama, porque el resto del día estarás en el suelo jugando.

Está bien dejar los juguetes tirados en la noche porque estás tan cansada que preferiste dormir.

Está bien querer tomar vacaciones tú solita y a la vez sentir que el corazón se te rompe de sólo pensar que los dejarás tantos días.

Está bien querer que se duerman de inmediato para poder salir a la sala a ver una serie o tener un momento a solas con tu marido.

Está bien, porque no sólo eres mamá, eres una persona, una mujer, una profesionista.

Texto inspirado en Motherly

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