¿Conoces la importancia de la proteína en niños pequeños?

Aún recuerdo todas las dudas que pasaban por mi cabeza cuando me convertí en mamá primeriza. Lo cierto es que la maternidad te hace aprender en el camino –de lo que sí estaba segura era que, como madre, siempre quise darle lo mejor a mi hijo; después de todo, su futuro depende de mis decisiones.

Una de mis prioridades era alimentarlo correctamente. Durante más de un año me dediqué a amamantarlo y cuando llegó el momento de cerrar esa etapa –que admito, me dolió más a mí que a él, ¡figurativa y literalmente!— sabía que tenía que encontrar una alternativa de calidad que ayudara con su crecimiento.

¿Cuánta proteína necesitan?

Por si no lo sabías, los pequeños de 1 a 3 años necesitan una ingesta diaria de proteína de 1,5 gramos por cada kilo de peso. Así lo concluyó un estudio realizado por 200 pediatras de la Asociación española de pediatría. En general, el IOM -Institute of Medicine, USA- recomienda que de un 5 a un 20% de las Calorías de la alimentación deberían ser proteínas en niños de 1 a 3 años y un 10-30% en niños de 4 a 18 años de edad.

La proteína es esencial. Su misión es prácticamente “construir” los órganos de su cuerpo y promover el buen funcionamiento de las defensas. Por lo que no debes tomar a la ligera su ingesta –los niños pequeños requieren una dieta balanceada tanto como tú, mamá.

De hecho, además de mis vitaminas prenatales, durante mi embarazo solía consumir cápsulas de DHA pues creía, fervientemente, en sus beneficios (aprovecho y les comento con mucha alegría que mi hijo Aram es considerado el niño más avanzado en su clase. ¿Coincidencia? No lo creo. Pienso que todo viene de la alimentación).

Ahora, como no nacemos con un manual, te quiero explicar lo que he aprendido a lo largo de estos años. Ya conoces la importancia de la proteína en niños pequeños pero, dejando a un lado la carne y el pollo, ¿sabes cuáles son las mejores fuentes de proteína durante esa edad?

Cómo darles la proteína que necesitan

-Lácteos. Para niños entre 1 y 2 años, se aconsejan los lácteos no descremados o desgrasados. Una ración de queso, un vaso de leche o una taza de yogur (aunado a una onza de proteína animal, por ejemplo) le darán a tu pequeño aproximadamente 16 gramos de proteína al día, que contribuyen al total de proteína que deben consumir todos los días.

-Leche de crecimiento para niños mayores del año. Las bebidas lácteas complementarias fomentan una dieta completa en los niños. Sin embargo, no todas las proteínas son iguales. Debes fijarte en la etiqueta –la proteína tiene que ser de excelente calidad.

-Huevos. De vez en cuando, mi hijo desayuna con huevos en forma de “planetas” (le encanta con arepitas de “números”). Con 6 gramos de proteína en cada ración, los huevos se prestan como una alternativa deliciosa y fácil de preparar.

-Granos. Si algo tiene nuestra variada dieta latina, es la abundancia de granos. Los frijoles negros, rojos, arvejas o lentejas, entre otros, son una excelente fuente de proteína de origen vegetal y fibra, que los ayuda a ir al baño sin problema.

Fuente: espanol.babycenter.com

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