El cerebro del bebé madura de dentro a fuera y la clave está en el AMOR.

El período más importante en el desarrollo del cerebro de un niño es la etapa comprendida entre los 0 y los 6 años. No solo porque ocurren muchos cambios químicos y se activan nuevas conexiones sino porque el cerebro comienza a aumentar su tamaño y a establecer asociaciones.

Recordemos que en el cerebro humano, a lo largo de los primeros años de vida es cuando se comienzan a asentar los pilares para el desarrollo de la inteligencia emocional.

La forma en la que interactuamos con el recién nacido y el estilo de crianza son los componentes principales para el desarrollo del bebé. De darse ambas adecuada y sanamente, se podrá propiciar una buena salud emocional para el niño. En otras palabras, al brindarle afecto y ayudarle a madurar, poco a poco, garantizaremos la formación de un ser humano adulto en condiciones.

Indudablemente, la gestión de las necesidades humanas a partir de la infancia temprana es todo un reto. De hecho, para lograrlo, es necesario entender cómo se produce la maduración cerebral de nuestros hijos.

Mientras más y mejor informados estemos, más útil nos podrá ser la información a la hora de aplicarla y sobre todo: saber cuándo y cómo aplicarla.

Veamos a continuación algunos básicos que nos permitirán ser el apoyo que nuestros pequeños necesitan.

¿Cómo madura el cerebro humano?

El cerebro madura de dentro hacia fuera y de atrás hacia delante

Parece extraño pero así es. El cerebro de un recién nacido, como ya sabemos, es aún muy inmaduro cuando llega al mundo. Al igual que una flor, se trata de ayudarle a florecer para que pueda ir alcanzando, poco a poco, su madurez y así desarrollar todo el potencial del cual es capaz.

El cerebro humano, en la etapa pos natal, necesita terminar de asentar estructuras, establecer conexiones y dar forma a esas áreas cerebrales en donde se regirán procesos tan básicos como lo son todo el proceso de la información y los siguientes a continuación:

  • La comunicación.
  • El movimiento.
  • La coordinación.
  • La resolución de problemas.

Hasta los 3 años de edad, el cerebro tendrá el doble de sinapsis que en la edad adulta. Es por ello que es tan importante estimular correctamente a los bebés durante los primeros años de vida.

Desde la concepción hasta los tres años de edad, el cerebro de un niño se somete a una cantidad increíble de cambios. El proceso cerebral que conocemos con el nombre de sinapsis (es decir, la conectividad entre neuronas) se desarrolla progresivamente. Algo que no volverá a repetirse una vez pasados los 3 años de vida.

Y para que todo este proceso se produzca eficientemente, es necesario que el niño experimente las máximas interacciones afectivas con las personas que le rodean, con todo el medio.

De dentro afuera y de detrás hacia delante

El cerebro humano consta de varias partes, entre ellas, aquella en la cual se conectan la médula espinal con el cerebro superior. Gracias a ella, el ser humano controla los reflejos y los procesos involuntarios como la respiración y el ritmo cardíaco. El recién nacido cuenta solo con esta estructura en un estado inmaduro.

Fuente: eresmama.com

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