El segundo embarazo es más agotador que el primero ¡La ciencia lo confirma!

El cuerpo de cada mujer reacciona diferente durante el estado de gestación, es algo que sólo puede determinarse en conjunto por su historial médico y sus hábitos. Además de los síntomas usuales, pueden presentarse algunas señales inusuales de que una nueva vida está en camino.

No obstante, la Junta Americana de Ginecología y Obstericia, cuenta con numerosos artículos y encuestas que apuntan a una realidad cada vez más frecuente en la mujer actual: el segundo embarazo es más agotador que el primero.

Los expertos aclaran que, aunque no es una regla, hay varios factores que contribuyen a este fenómeno:

Simple: hay OTRO pequeño en la familia

El hermano mayor demandará más de la atención usual en aras de la llegada del nuevo hijo. Dependiendo de la edad del primogénito, hay que estar listos para berrinches, celos, preguntas constantes y hasta algo de ansiedad infantil en el peor de los casos.

A nivel psicológico es imprescindible empatizar con el hijo mayor y entender que él o ella vivirá un cambio radical de ahora en adelante en su círculo familiar. Podría tratarse de la primera vez que sale brúscamente de su zona de confort.

El cuerpo va de manera natural “cuesta abajo”

Aunque los buenos hábitos pueden retrasar el proceso, el estado de los huesos y la elasticidad de los músculos se ve afectada de manera inevitable con la edad.

Naturalmente eso repercutirá en el segundo embarazo y la paciente necesitará de una mayor cantidad de vitaminas, más ejercicio y tener en mente que las molestias serán más frecuentes.

No hubo periodo de sueño adicional

Con el primer embarazo se recomienda dormir un par de horas extras para afrontar las primeras noches en vela y/o proceso de lactancia.

Con un hijo pequeño anterior que también es propenso a despertar sin más en la noche, la madre no podrá reponer igual su tiempo de reposo. Es normal que los primeros días después de la llegada del segundo hijo se muestre más irritable y somnolienta.

La alimentación no se cuida con el mismo detalle que antes

Con una vida familiar regular y un niño exigiendo su propio tiempo difícilmente la madre encuentra la forma de planear a detalle una dieta adecuada para su nueva gestación, o en su defecto, para seguirla.

Una alimentación “salteada” o con deficiencia de nutrientes puede provocar más mareos, náuseas por la mañana y dolores de cabeza.

Es probable que además, el segundo embarazo requiera de citas adicionales con el médico. Una alimentación deficiente alterará el sueño, formando un ciclo difícil de romper para cansancio excesivo.

La Junta y renombrados especialistas en salud reproductiva a nivel mundial (como el Dr. Stuart Laverly) reiteran que muchos de estos contratiempos pueden minimizarse o eliminarse mientras más tiempo se espere para agrandar la familia. A mayor independencia del hermano mayor, mayor cuidado que la madre podrá darse a sí misma durante la segunda gestación.

Por supuesto que la crianza compartida, el apoyo de otros seres queridos y equilibrio en el ritmo de trabajo también son elementos de gran ayuda cuando se trata de un segundo pequeño en casa.

Fuente: vix.com

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