Deja de gritar a tus hijos siguiendo estos 4 pasos.

Tener un hijo es una gran responsabilidad. Desde el momento en que decides tenerlo tu vida va a cambiar por completo. Son muchas las cosas que vas a tener en cuenta, tanto antes de la llegada del bebé como durante todo su crecimiento. Además, es una responsabilidad para toda la vida, no sólo económica, sino también una gran inversión de tiempo, paciencia y esfuerzo con tal de que puedas cubrir todas sus necesidades, como la salud o la escolarización, como también su educación en casa, los valores los cuales podrán conformar gran parte de su carácter y harán que sea la persona que te gustaría que fuese, con una buena moral y conciencia.

Lamentablemente debo decir que en muchas ocasiones el perder la paciencia es mucho más fácil de lo que parece, no porque se tiene poca si no porque en realidad con los niños estamos usando todo el tiempo la paciencia. Entonces es normal que llegue un momento del día en donde por más pequeña que haya sido su equivocación, nos saca de nuestro lugar y es cuando gritamos.

Eso nos ha ocurrido a todos, no hay que sentirse mal porque le hemos gritado a nuestros hijos, pero lo que si hay que hacer es recapacitar y pensar en si es lo mejor para ellos.

El gritar no es bueno para los niños

Se ha comprobado gracias a un estudio de la Universidad de Pittsburg que los gritos en vez de disciplinar lo único que provoca es que los pequeños actúan de forma agresiva, destructiva y retadora. Comprobaron que los pequeños a los que se le grita con más frecuencia tienden a tener:

1-Baja autoestima

2-Problemas de concentración

3-Cuadros de depresión

4-No controlan sus emociones

6-No saben lidiar con la frustración

Puede que los gritos sean efectivos momentáneamente, pero no es la mejor manera de educar a tus hijos. Este alzamiento de voz puede tener efectos negativos, tanto en la educación del niño como en su crecimiento y en la creación de su carácter.. Lo mejor es evitar gritarles, mucho más ante la menor provocación y para poder hacerlo te he traído cuatro consejos.

Consejo 1

Cuando sientas que vas a perder el control, lo mejor que puedes hacer en ese momento es alejarte unos minutos de tu hijo/a para no descargar toda tu furia sobre él/ella. Es una de las peores cosas que puedes hacer porque además luego te vas a arrepentir.

Consejo  2

Con los niños nunca debes tomarte nada personal, tienes que tener en cuenta que no hacen las cosas con la idea de molestarte, de hacerte enojar. Tu solo piensa en que jamás se despiertan en la mañana pensando en cómo hacerte la vida difícil.

Consejo 3

Es muy importante que aprendas de tus errores, si en alguna ocasión ya le has gritado es muy bueno que pienses en ello y no lo hagas más, que cambies ello. Recuerda que estas aprendiendo a ser madre o padre, no puedes comportarte de la misma manera de tu hijo/a.

Consejo  4

Tienes que buscar un hobby, tienes que buscar algo que hacer aparte de ser mamá y trabajar para poder vivir. El tener un tiempo, aunque sea un poco, para ti te ayudara a quitarte la frustración de una forma más saludable. Este paso es una de las cosas que, más recomiendo, porque puede parecer una tontería, pero todos necesitamos un tiempo para uno.

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