Menú infantil semanal equilibrado.

Los niños adquieren sus hábitos de alimentación fundamentalmente en el hogar, y esos hábitos le acompañarán durante gran parte de su vida. De hecho, es muy difícil deshacerse de los malos hábitos que se han instaurado durante la infancia. Por eso, los padres deben ser un buen ejemplo para sus hijos. Si coméis variado y sano, los niños también lo harán. Y como la alimentación es fundamental para el desarrollo infantil, se trata de un asunto que no podéis dejar en manos del azar.

De hecho, es conveniente que planifiques un menú infantil semanal equilibrado, que le pueda aportar al niño los nutrientes que necesita. Os indicamos un menú semanal que podéis tomar como referencia y adaptar a los gustos de vuestro hijo.

Menú infantil semanal equilibrado

LUNES

Desayuno: Leche, pan integral con miel o mermelada y zumo de naranja.
Media mañana: Pieza de fruta.
Comida: Guiso de carne de ternera con patatas, zanahorias y guisantes. Queso manchego. Manzana.
Merienda: Yogur y pera.
Cena: Sopa de verduras. Tortilla francesa con ensalada. Plátano. Leche.

MARTES

Desayuno: Leche. Pan con tomate, aceite de oliva y jamón serrano.
Media mañana: Pieza de fruta.
Comida: Canelones de carne picada. Ensalada de lechuga, tomate, cebolla, zanahoria y pimiento. Naranja.
Merienda: Bocadillo de queso.
Cena: Puré de verduras. Pescado a la plancha con rodajas de tomate. Pera. Batido de leche con cacao.

MIÉRCOLES

Desayuno: Leche. Galletas integrales con queso fundido. Zumo.
Media mañana: Pieza de fruta.
Comida: Potaje de legumbres con verdura: garbanzos, espinacas, patatas y zanahorias. Filetes rusos con ensalada. Yogur.
Merienda: Bizcocho y manzana.
Cena: Tortilla de patata con salsa de tomate. Mandarinas. Leche.

JUEVES

Desayuno: Leche. Tostadas de pan con mermelada y mantequilla. Zumo.
Media mañana: Pieza de fruta.
Comida: Crema de verduras. Arroz blanco con huevo frito y salsa de tomate. Ensalada de frutas.
Merienda: Frutos secos (almendras) y un plátano.
Cena: Merluza al horno con patatas. Pera. Yogur.

VIERNES

Desayuno: Leche. Copos de cereales. Zumo.
Media mañana: Pieza de fruta.
Comida: Lentejas guisadas con arroz, patatas y zanahorias. Ensalada de pollo. Macedonia de frutas.
Merienda: Bocadillo de jamón de York. Pera.
Cena: Espaguetis con salsa de tomate. Filete de pescado con ensalada. Manzana. Leche.

SÁBADO

Desayuno: Leche con tostadas de pan con aceite de oliva. Zumo de frutas.
Media mañana: Pieza de fruta.
Comida: Cocido (sopa de fideos, verdura, legumbres, carne, chorizo…). Pera.
Merienda: Yogur y uvas.
Cena: Fritura de pescado con guarnición de lechuga, tomate y zanahoria. Plátano.

DOMINGO

Desayuno: Chocolate con pan tostado. Zumo.
Media mañana: Pieza de fruta.
Comida: Carne asada con guarnición de patatas fritas, champiñones y guisantes. Ensalada de lechuga, tomate y espárragos. Manzana asada.
Merienda: Yogur de frutas.
Cena: Pescado en salsa. Ensalada de frutas. Cuajada con miel.

La alimentación por edades

La etapa de los 3 hasta los 6 años es fundamental para que los niños formen buenos hábitos de alimentación. Por eso, los padres deben esforzarse porque su hijo coma de todo. En esta fase los niños necesitan una gran cantidad de energía, no solo por la actividad física que despliegan sino también porque están en pleno crecimiento. Por eso, es importante que cuides el aporte de proteínas, que deben provenir fundamentalmente de la carne, el pescado, los huevos y los productos lácteos.

Más adelante, desde los 7 hasta los 12 años, los gustos del niño en materia de alimentación se van perfilando. En esta etapa es importante que los padres no le presionen para que coman algunos alimentos pero tampoco deben permitir que abuse de los dulces, las sodas y los alimentos con mucha sal y harina refinada.

En sentido general, lo más importante es que, a pesar de que el niño tenga sus preferencias gastronómicas, esté dispuesto a comer otros alimentos saludables. Para lograrlo, es fundamental que disfrute a la hora de comer y que no vea ese momento como un castigo.De hecho, se ha apreciado que los niños pequeños que pueden tocar la comida con sus manos y jugar con ella desarrollan una actitud más abierta hacia la alimentación.

Fuente:Etapainfantil.com

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