Que seas estricta no significa que seas mala madre.

Hace años leí un letrero publicitario de la policía de mi país :” Si educas al niño, no se castigará al adulto”; yo lo encuentro muy razonable. Pero la realidad es muy diferente a lo que expone tan sabia frase. No sé de qué tiempo a la fecha los padres perdieron la valentía y la habilidad de ser estrictos en educar a sus hijos.

Pasa que mientras los chicos están en casa bajo el cuidado materno, hacen y deshacen. Tú preguntas si tienes confianza: “¿Y por que le dejas hacer todo lo que quieren?” Y te encuentras con respuestas que te desarman: “Porque a mí, mi madre me castigó mucho y no quiero hacer lo mismo con mis hijos”.

No hay que golpear ni gritar para educar y corregir

Es que no tienes que golpear a tus hijos, ni gritarles para que obedezcan y encausarlos. Solo debes ponerlos como tu prioridad, hacerte responsable de ellos y buscar que sean seres humanos de bien para ellos y la sociedad; de verdad que no tiene que ser tan malo ni complicado.

Como madre o padre quieres seguramente evitar muchos “vicios de crianza” que tus padres aplicaron contigo. Lo que no me llega es que omitas por completo cualquier tipo de disciplina y que luego descargues sobre tus padres, maestros y cuidadores, la responsabilidad de cuidar y criar niños que no tienen ningún tipo de control emocional, que creen que pueden hacer lo que quieran.

La responsabilidad de enseñar valores, principios y control emocional es netamente de los padres, no de terceros.

¿Querer que tu hijo te obedezca te hace autoritaria?

No. Pero ten cuidado, no hay que confundir enseñar a un niño a ser obediente, con ser autoritario y “cortarle las alas”. Expertos aseguran que el límite entre a ser un padre que desea que su hijo sea obediente, a querer que tu hijo haga tu voluntad es grande.

Un padre autoritario jamás verá a su hijo como un niño que necesita ser guiado y que debe entender lo que es bueno para él.

Lo que los deja en evidencia es esa necesidad de gritar e intimidar para hacerse entender y obedecer. Además de eso humillan, insultan e incluso no dudan en golpear a sus hijos.

Por eso, no es raro que este tipo de “educación” dañe al niño de manera severa, haciendo que se vuelvan inseguros, miedosos, tímidos y retraídos.

Entonces ¿Cómo puedes enseñar a tu niño a ser obediente?

Los psicólogos expertos explican que la mejor manera de enseñar a los niños a ser obedientes es la siguiente:

1 Pon reglas simples de cumplir

Son necesarias y debes ir modificando las a medida que tu hijo vaya creciendo y haciéndose más independiente.

Tu niño será más independiente a partir de los 2 a loas 3 años, entonces ya podrás ponerle reglas como recoger sus juguetes, comer con cubiertos, no quitarse los zapatos, por ejemplo.

El papel de las reglas es enseñar a tu hijo a que hay deberes que le servirán a lo largo de su vida si desea vivir en sociedad.

2 Sé consistente

En el momento que el niño elija no escucharte y no obedecer, debes ser consistente con la lección que deseas enseñarle.

Si, digamos, le has pedido que recoja sus juguetes en varias ocasiones y le has dicho que si no lo hace, los vas a regalar o tirar a la basura, -aunque suene cruel y sepas que te vas a sentir mal- es tu deber mantenerte en tu palabra, de lo contrario si no cumples, tu hijo sabrá que puede no obedecer las veces que quiera, no va a pasar nada.

Solo basta con que cumplas 1 vez, tu hijo sabrá que no bromeas y va a escucharte siempre.

3 Habla claro

Después de la lección aplicada, (sigamos con el ejemplo de regalar los juguetes), explícale qué es lo que te llevó a actuar de esa manera de manera clara. Seguro llorará y se lamentará, pero la lección será aprendida de la mejor manera posible

4 Por sentirte mal contigo no hagas flexible las reglas

Vas a sentirte mal, es un hecho, pero no flaquees. Mantenerte firme hará que tu hijo te respete y entienda que no puede burlarse de ti y que puede confiar en ti porque cumples tu palabra. Duro, pero cierto.

¿Hacer que tu hijo sea obediente le resta autonomía?

Una cosa no tiene nada que ver con la otra. Todo niño debe aprender a respetar las reglas porque vivimos en una sociedad que tiene límites y deberes que deben ser cumplidos y te conceden derechos como ciudadano. Toda persona que no aprende a tener límites de pequeño, lastimosamente no termina muy bien.

Por supuesto que también es necesario enseñar a tus hijos ser tomar sus propias decisiones. Es importante hacerlo porque con ello les das las herramientas necesarias para que sepan hacer las elecciones correctas para su vida, y  que no dependan de ti.

Para lograrlo solo dale la libertad de elegir lo que desea llevar de comida a la escuela, o la ropa que va a ponerse ese día, por ejemplo.

Con el paso de los años, dale responsabilidades que le hagan ver las consecuencias de sus decisiones y habla con tu hijo cuando cometa errores por elección. Tu papel como padre o madre es guiarlo y orientar lo con amor, no esperar a que haga al dedillo lo que tu deseas, y menos que dependa de ti hasta los 30 años.

Nadie dijo que ser padre o madre iba a ser fácil y que no ibas a sentir que te equivocabas en tu actuar, pero créeme, debes tener fe en ti y en tu proceder pues todo lo que persigues es que tu hijo sea un buen ser humano, y seguro que lo será.

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