Recetas para niños de 1 a 3 años.

1. Pasta con dos quesos

 

Para niños a partir de los 2 años
La pasta con queso es un plato favorito de casi todos los niños y proporciona mucho calcio. Si usas una leche baja en grasa, será más saludable. Esta receta es sencilla de hacer, y se puede cocinar un día antes y refrigerar. Cuando la vayas a servir, puedes simplemente hacer el último paso de calentarla en el horno y te quedará perfecta.

Porciones: 6 a 8

Ingredientes:
450 g (1 lb) de pasta de pequeño tamaño
3 cucharadas de mantequilla sin sal, más 1 cucharadita de mantequilla derretida
2 cucharadas de harina

2 tazas de leche baja en grasa
Sal y pimienta
1 taza de queso cheddar rallado
1 taza de queso parmesano rallado
1/4 de taza de pan rallado

Preparación:

Calienta una olla grande con agua hasta que hierva. Añade la pasta y cocínala entre 8 y 10 minutos, o el tiempo que se indique en el paquete, hasta que esté al dente. Cuélala.

Mientras se cuece la pasta, calienta el horno a 200 grados centígrados (400 grados Fahrenheit) y engrasa una bandeja de horno con una cucharada de mantequilla.

Calienta a fuego medio dos cucharadas de mantequilla en una sartén. Añade la mantequilla y revuelve hasta que forme una pasta. Cocínala 1 minuto. Añade lentamente la leche, revolviendo todo el tiempo, para hacer una salsa bechamel suave y sin grumos. Cocínala durante 5 minutos, o hasta que espese un poco. Sazónala con sal y pimienta. Reduce la temperatura a fuego bajo y añade lentamente la mitad de los dos quesos rallados. Revuelve para que la salsa quede suave y sin grumos.

Añade la pasta cocinada y colada a la bandeja de horno con la salsa de bechamel y queso, y revuelve bien para que la salsa impregne toda la pasta. Espolvorea por encima el pan rallado, el resto de los quesos y la mantequilla derretida. Cocínala en la bandeja media del horno durante 20 minutos aproximadamente, hasta que esté caliente y el queso esté burbujeando.

 

2. Albóndigas con salsa de tomate en una olla lenta

Para niños a partir de 18 meses

Si lo deseas, puedes preparar las albóndigas de antemano, y el día que quieras comerlas, las pones en la olla lenta con los ingredientes de la salsa para terminar de cocinarlas mientras haces otras cosas. La salsa se cocina sola, y las albóndigas quedan sabrosas y tiernas. Sírvelas solas, o con pasta.

Porciones: 6

Ingredientes:

Para las albóndigas:

900 g (2 lb) de carne de res molida, o bien mitad y mitad carne de res y carne de cerdo
2 huevos grandes
1/3 taza de leche o crema de leche
1 1/2 taza de pan rallado
1 taza de queso parmesano rallado
1 cucharada de ajo picado pequeño
1 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de pimienta
2 cucharaditas de romero seco y/o perejil, opcional
6 cucharadas de aceite de oliva

Para la salsa:

1 lata de 800 g (28 oz) de tomates triturados
1 lata de 800 g (28 oz) de tomates troceados
1 1/2 tazas de vino tinto seco
1 cucharada de ajo picado
1 cucharadita de orégano seco
1/2 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de pimienta
1/4 cucharadita de chile rojo en hojuelas, opcional

Preparación:
Para hacer las albóndigas: Pon todos los ingredientes excepto el aceite en un cuenco grande. Mézclalos todos con las manos hasta que estén completamente combinados. Con esta mezcla, forma bolitas de alrededor de dos pulgadas de diámetro (deberían salir alrededor de 36 albóndigas). Ponlas en un plato.

Calienta una sartén mediana sobre fuego medio-alto. Añade dos cucharadas de aceite de oliva. Cuando esté caliente, añade una tercera parte de las albóndigas. Cocínalas 2 o 3 minutos por lado, hasta que estén bien doradas por todas partes y repite con el resto del aceite y albóndigas en dos tandas. Si quieres, puedes usar dos sartenes a la vez para ir más rápido.

Añade todos los ingredientes de la salsa en la olla lenta, y mézclalos bien. Añade las albóndigas, sumergiéndolas en la salsa.

Cocínalas 4 horas a temperatura alta, y sírvelas con espaguetis u otro tipo de pasta.

3. Guacamole con palitos de vegetales


Para niños de 1 año si solo comen guacamole o de 2 años en adelante si comen vegetales crudos

El aguacate es una fuente excelente de grasas saludables. Si lo machacas para hacer un delicioso guacamole, te será muy fácil añadir otros nutritivos ingredientes a tu receta. A los niños pequeños les encanta untar palitos o chips en cremas, así que dales muchas opciones, desde los tradicionales chips de maíz hasta los crujientes palitos de vegetales crudos.

Porciones: 2 tazas

Ingredientes:
2 aguacates
1/2 tomate sin semillas y cortado en cubitos muy chiquitos
1/2 pepino, sin semillas y cortado en cubitos muy chiquitos
Jugo de ½ lima (limón verde)
Sal y pimienta recién molida (opcional)
Queso fresco pasteurizado para desmenuzar
Chips de tortilla, palitos de zanahoria, tiritas de pimiento verde, rojo o amarillo, arvejas chinas (sugar snap peas)

Preparación:
Pela los aguacates y quítales el hueso. Aplástalos en un cuenco con un tenedor. Mezcla los cubitos de tomate y pepino y el jugo de lima. Sazónalo a tu gusto con sal y pimienta (opcional). Desmenuza un poco de queso fresco encima y sírvelo con chips o con palitos de vegetales.

4. Sandwich de manteca de cacahuate (maní) y plátano (banana)


Para niños a partir de 1 año

Cuenta la leyenda que el sándwich de manteca de cacahuate y plátano era el favorito de Elvis Presley. Este sencillo almuerzo tiene suficiente fruta, proteína y granos integrales para hacer de tu pequeño ¡toda una estrella del rock! Hazlo con una sola rebanada de pan tostado y córtalo en tiras para que pueda tomarlo fácilmente con sus deditos.

Porciones: 1 sándwich abierto (con una sola tostada)

Ingredientes:
1 rebanada de pan integral
2 cucharadas de manteca de cacahuate
1/2 plátano pelado y cortado en rodajas finas
Miel para rociar el sándwich por encima (opcional)

Preparación:
Tuesta un poquito la rebanada de pan. Úntalo con la manteca de cacahuate, y coloca sobre él las rebanadas de plátano, un poco montadas una sobre otra. Rocíalo con unas gotas de miel si lo deseas. Córtalo en tres tiras y sírvelo.

5. Guiso de pollo con vegetales


Para niños a partir de 1 año

Esta sencilla receta es estupenda para cuando tu niño empieza a aventurarse con sabores nuevos y combinaciones de alimentos. Cada cucharadita está llena de pollo, zanahoria y guisantes, en una combinación ligera y agradable a la vista. Es una forma estupenda de ofrecerle a tu pequeño proteína, hierro, beta caroteno y vitamina C en un solo plato.

Porciones: alrededor de 2 tazas

Ingredientes:
1 cucharadita de aceite de oliva
1/2 cebolla, picada fina
1 pechuga de pollo deshuesada, cortada en cubitos pequeños
1 zanahoria, pelada y cortada en cubitos pequeños
6 champiñones (hongos), cortados en rebanadas finas
1 ramita de tomillo fresco
2/3 taza de agua (160 ml)
1/2 taza de arvejas (guisantes, chícharos) frescas o congeladas
Sal y pimienta recién molida (opcional)

Preparación:
Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio-alto. Añade la cebolla y cocínala hasta que esté blanda y translúcida, unos 3 minutos. Añade el pollo y cocínalo hasta que ya no esté rosa, unos 5 minutos. Añade la zanahoria, los champiñones y el tomillo y revuelve para mezclarlo todo bien. Añade el agua, cubre y deja que hierva suavemente 5 minutos. Añade las arvejas y cocínalo otros 2 minutos, hasta que se pongan de color verde brillante y estén calientes. Si quieres, sazónalo con sal y un poquito de pimienta recién molida.

Saca la ramita de tomillo y tírala. Si tu bebé tiene entre 8 y 10 meses, puedes pasar el guiso por una batidora hasta que te quede un puré de consistencia gruesa. Si tiene más de 10 meses, puedes dárselo tal cual, sin batir, para que tenga una comida “de mayor” que puede comer con una cuchara o con sus deditos.

6. Papas con huevo duro


Esta receta es ideal para niños de 12 a 24 meses de edad.

Este platillo lo puede comer toda la familia. Las papas cocidas tienen mucha fibra y el huevo le aporta proteína a la alimentación de tu pequeño. Lo bueno de las papas es que van bien con cualquier sabor, así que puedes espolvorearlas con queso rallado o añadirles cualquier salsa que le guste a tu niño. Corta las papas en pequeños cubos para que las pueda agarrar con sus deditos.

Ingredientes:
Media libra (226 gramos) de papas amarillas.
2 cebollas.
2 tomates maduros.
2 dientes de ajo.
2 huevos duros.
Un pedacito de apio.
1 cucharadita de pimentón.
5 cucharadas soperas de aceite de oliva.
4 tazas de agua.

Preparación:
Cuece los huevos previamente. Luego pela y pica finas las cebollas, los tomates y los dientes de ajo así como el apio.

Pela las papas y córtalas en trozos más o menos cuadrados de alrededor de una pulgada (2,5 centímetros).

Calienta el aceite en una sartén, y fríe las cebollas y el apio. Cuando empiecen a dorarse, añade los ajos, los tomates y las papas. Rehoga unos minutos y luego añade el pimentón.

Después vierte el agua y sazona con un poco de sal. Cuece todo a fuego lento durante una hora más o menos, y añade agua a las papas, si ves que se quedan sin líquido.

Cuando vayas a servir las papas, espolvoréalas con huevo picado por encima. Deja que todo se enfríe y sírvele a tu pequeño una taza.

7. Souflé de pizza


Esta receta es ideal para niños de 12 a 24 meses de edad.

A esta edad puede que a tu hijo le cueste un poco todavía masticar un pedazo de pizza, especialmente si la masa es dura. Pero aquí tienes una pizza alternativa, suave y muy fácil de hacer, que le encantará.

Ingredientes:
Un cuarto de libra de queso mozzarella en rebanadas finas.
10 rebanadas de pan de molde integral (también puede ser blanco).
Una taza grande de leche entera.
Una taza grande de salsa de tomate.
1 cucharada de orégano.
3 huevos.
3 cucharadas de queso parmesano rallado.
Media barrita de mantequilla (2 cucharadas).

Preparación:
Vierte la leche en una fuente honda y pon las rebanadas de pan a remojar (sin quitarles la corteza). Sácalas de la leche y deja que escurran el exceso de líquido en un colador grande. Enciende el horno a 300 grados Farenheit (o 150 grados Centígrados) para que vaya calentando.

Unta con mantequilla un molde redondo o rectangular mediano para tortas o pasteles. Posteriormente, coloca en el fondo una capa de rebanadas de pan. Vierte por encima la salsa de tomate y espolvorea con un poquito de orégano. Luego pon encima una capa de rebanadas (lonchas) de queso mozarella.

Continúa poniendo una capa de pan, otra de tomate y otra de queso, y guarda un poco de la sala de tomate para decorar.

Bate los tres huevos, añádeles 2 cucharadas de queso parmesano y vierte esa mezcla por encima de la última capa de pan. Pincha las capas en tres o cuatro sitios con un tenedor para que la mezcla penetre a las capas de abajo. Deja reposar unos minutos para que el huevo empape bien todo el pan.

Coloca encima un poco de salsa de tomate con unos trocitos de mantequilla y espolvorea con queso parmesano.

Cuece al horno durante 45 minutos. Si ves que empieza a quemarse por encima, coloca un papel de aluminio para que siga horneando sin dorar demasiado por arriba.

Deja que se enfríe y corta en porciones que tu hijo puede comer con sus deditos.

8. Pastel de coliflor


Esta receta es ideal para niños de 12 a 24 meses de edad.

Esta es una receta muy sencilla, que incluye un vegetal que puede ser una alternativa para los niños que rechazan todo lo “verde”. También puedes usar brócoli en vez de coliflor, y salsa Alfredo en vez de salsa bechamel.

Ingredientes:
1 coliflor mediana.
4 huevos.
2 cucharadas de queso parmesano rallado.
2 tazas pequeñas de leche.
2 cucharadas de mantequilla.

Para la salsa bechamel:

Puedes comprar salsa bechamel ya hecha o usar salsa Alfredo. Pero si prefieres hacerla tú, estos son los ingredientes:

6 cucharadas de mantequilla.
2 cucharadas de harina.
Una taza y media de leche.
Sal, pimienta y nuez moscada.

Preparación:
Corta la coliflor en ramitos y lávala bien. Calienta agua abundante en una olla y cuando hierva, échale un poco de sal. Cuece los ramitos destapados, durante 10 minutos.

Una vez cocida la coliflor, escúrrela y aplástala como si fuera puré de papa.

Si vas a preparar la bechamel en casa, en vez de comprarla ya hecha, sigue estos pasos. Derrite la mantequilla en una sartén al fuego, añade la harina, remueve y agrega la leche. Cuece a fuego lento removiendo sin parar hasta que empiece a hervir y espese. Ponle al final la sal, la pimienta y la nuez moscada.

Enciende el horno a unos 350 grados Farenheit (o 175 grados Centígrados).

Mezcla la coliflor con la bechamel y luego incorpora los huevos batidos y el queso. Unta un molde con mantequilla y vierte todo dentro. Luego tápalo con papel aluminio y hornéalo durante 45 minutos, o hasta que el huevo esté cuajado.

Para servir, vuelca el molde sobre una fuente, y espera a que se enfríe. Puedes adornar con un poquito de salsa de tomate.

9. Omelette campera

Esta receta es ideal para niños de 12 a 24 meses de edad.

Las omelettes o tortillas de huevo son una forma excelente de incorporar vegetales en la alimentación de tu niño. Se pueden comer frías o calientes, y si tu hijo todavía no maneja la cuchara o el tenedor, se las puede comer con los dedos. Sustituye libremente los vegetales de esta receta, por los que más le gusten a tu hijo.

Ingredientes:
4 huevos.
2 berenjenas.
2 calabacitas.
1 pimiento rojo.
2 dientes de ajo.
2 tomates maduros.
2 cucharadas de leche.
1 cuarto de taza de aceite de oliva.
Sal y pimienta al gusto.

Preparación:
Pela y corta las berenjenas en cuadraditos y ponlas en un colador. Espolvoréalas con sal y déjalas reposar durante 30 minutos para que suelten el sabor amargo. Luego sécalas con papel de cocina.

Pela y trocea a cuadritos las calabacitas, y haz lo mismo con el pimiento. Pela los tomates y córtalos también a cuadritos. Pela los ajos.

Calienta el aceite en una sartén amplia y dora los ajos. Luego agrega las berenjenas, los pimientos y las calabacitas y remueve de vez en cuando. Añade los tomates y sazona con sal y pimienta. Deja cocer a fuego lento durante 40 minutos hasta que las verduras estén cocidas sin líquido sobrante.

Bate los huevos con la leche y luego añade los vegetales rehogados. En una sartén con un poco de aceite caliente vierte la mezcla de huevo y vegetales. Mueve la sartén para que no se pegue y luego dale la vuelta con un plato. Vuelve a poner la omelette en la sartén para que cuaje por el otro lado y sírvela. Deja que se enfríe y córtala en triángulos, como una pizza.

10. Arroz al horno con pasas y garbanzos


Esta receta es ideal para niños de 24 a 36 meses de edad.

Ahora que tu hijo ya puede masticar bien, este es un platillo delicioso y completo que le encantará. Si te sobró un poco de arroz de alguna comida, prueba a añadirle los ingredientes de esta receta y verás cómo será también un éxito.

Ingredientes:
6 onzas (177 ml) de uvas pasas sin semilla.
8 onzas (237 ml) de garbanzos cocidos (una lata de 8 oz).
16 onzas (473 ml) de arroz de grano medio.
1 cabeza de ajos.
4 onzas (118 ml) de tomate.
Una taza pequeña de aceite de oliva.
3 1/2 tazas de caldo de pollo caliente.
1 cucharadita de pimentón.
Sal al gusto.
Una cazuela de barro (si la tienes) o una olla regular.

Preparación:
Si tienes una cazuela de barro está receta es ideal para cocinarla en este tipo de recipiente. Si no la tienes, una olla regular te servirá.

Pon las pasas a remojar con agua templada durante 3 a 4 horas y luego escúrrelas. Pela y pica el tomate, y enjuaga y seca la cabeza de ajos. Enciende el horno a 450 grados Farenheit (o 232 grados Centígrados).

Pon el aceite en la cazuela y cuando esté caliente, fríe un poquito la cabeza de ajos y la mitad de las pasas. Luego rehoga el tomate y añade el pimentón. Remueve y cuando el caldo empiece a hervir, añade los garbanzos y el caldo.

Prueba el punto de sal y agrega el arroz cuando el caldo empiece a hervir de nuevo. Reparte el arroz por igual, y deja que la cabeza de ajos quede en el centro. Reparte las pasas restantes por encima.

Mete en el horno entre 15 y 18 minutos. Prueba unos granos de arroz para asegurarte de que está cocinado. Deja que se enfríe y sírvele a tu hijo.

 

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