Un día fui mamá y acepté no ser perfecta

“Y un día comprendí a la mamá que vestía a sus hijos con pants para ir a un cumpleaños porque le parecía más cómodo…y a la mamá que lo hacía porque no tenía tiempo de ponerle la ropa de fiesta.

También a aquella mamá que deja a sus hijos descalzos porque cree que es lo mejor…como a la que los tiene todo el día con los zapatos puestos.

Entendí a la que llegaba a una reunión con cara de desorbitada y desalieneada pidiendo que alguien se ocupe un rato del bebé o del niño porque necesitaba ir tranquila al baño o…¿por qué no? sentarse a conversar con pares.

y a aquella mamá que se abrazaba a su bebé y no lo compartía con nadie a pesar de las miradas criticonas del resto.

Entendí a la que llega tarde…(Nunca imaginé hasta hoy lo difícil que es estar todos listos a tiempo)

Comprendí a aquella mamá que en un restaurante no sabe como calmar a su hijo, mientras los ojos amenazadores del resto ponen cara de que poco sabe esa de ser madre…

Comprendí a aquella mamá que no sabe qué hacer con un episodio de llanto y capricho de su hijo en medio de la vía pública…

Como también comprendí…
a la que amamanta
a la que no,
a la que vuelve a trabajar rápido
a la que decide quedarse en casa…

Un día fui mamá y acepté no ser perfecta

Aprendí mi forma, sigo aprendiendo, me veo en cada una, abrazo y ayudo a las que puedo y me abrazo junto con ellas….”

Autor: Nede Baulies Muas

¿Te gustó esta nota?